Las bondades de las aguas termales son
de larga data. El uso de aguas termales con fines de
hidroterapia en la cuenca del mediterráneo era
conocido desde la antigüedad.
Los manantiales que brotan del rico
suelo de Maria Grande, cálidos y ricos en minerales,
aportan ventajas tales como reponer energías
corporales, estimulan el sistema nervioso, el aparato
respitarorio, digestivo y circulatorio, aumentan el
poder de defensa de la piel y mucosos y activan las
defensas del organismo.
Además pueden utilizarse terapéuticamente
para recuperación de ciertas intervenciones quirúrgicas.
El agua del Complejo Termas de María
Grande presenta los siguientes valores:
Dureza total: 3.630 mg/l
Alcalinidad: 500 mg/l
Conductividad: 112 m. S
PH: 7,93
Calcio: 1.280,00
Magnesio: 103,20
Potasio: 160,00
Sodio: 25.800,00
Bicarbonatos: 610,00
Sulfatos: 4.746,00
Cloruros: 42.186,00
Mientras que no presenta: Hierro, Carbonatos, Amonio,
Nitratos ni Nitritos
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